
Estimados ciudadanos y ciudadanas, amigos y amigas, ha llegado la hora de decidir y pronunciarse de forma pública. Si bien el escenario político no es el que muchos quisiéramos, también considero que es momento de optar y apostar. Me parece que el voto viciado en otras circunstancias tiene asidero, pero esta vez sería ponerse de perfil y pecar de indiferente con nuestra opción y vocación democrática.
Debido a que contamos con valores y principios democráticos que son irrenunciables e inquebrantables, éstos no se deben ni se pueden tranzar. Y quienes hemos vivido nuestra adolescencia y juventud en los años 90’, hemos sido testigos in situ de cómo se resquebrajaron la institucionalidad democrática, cómo se violentaron los derechos humanos y cómo la corrupción llegó a su máxima expresión, por ello nos toca enfrentarlo frontalmente sin ninguna duda.
Por eso mi voto será por Ollanta Humala, ya que se puede tener muchas críticas y discrepancias con sus ideas, pero con Keiko Fujimori se tiene discrepancias con nuestros valores y principios; y ello no por ser hija de Fujimori, sino por ser Fujimorista y por lo que representa.
Además Ollanta Humala ha dado muestra y gestos en esta segunda vuelta de enmienda y cambios y ha buscado hacer alianzas con personalidades, tiene el respaldo de partidos políticos como Acción Popular y Perú Posible y quienes lo acompañan han demostrado ser profesionales y políticos honestos, en cambio Keiko Fujimori, sigue reivindicando a su padre, sus alianzas son con líderes caudillistas, ningún partido le ha dado su respaldo y quienes la acompañan son los mismos que respaldaron al fujimontesinismo.
Finalmente en esta segunda vuelta debemos dar muestra que nuestra opción es ética y moral dando así un mensaje potente de dignidad y respeto, que implica a la vez a nuestra generación comprometernos a ser parte activa de la consolidación de nuestra democracia en el país desde los diversos roles que cada uno de nosotros venimos asumiendo. Por ello por primera vez votaré por Ollanta Humala y esperemos que de llegar al poder recuerde que tendrá a todo el país alertas con su gobierno.
Debido a que contamos con valores y principios democráticos que son irrenunciables e inquebrantables, éstos no se deben ni se pueden tranzar. Y quienes hemos vivido nuestra adolescencia y juventud en los años 90’, hemos sido testigos in situ de cómo se resquebrajaron la institucionalidad democrática, cómo se violentaron los derechos humanos y cómo la corrupción llegó a su máxima expresión, por ello nos toca enfrentarlo frontalmente sin ninguna duda.
Por eso mi voto será por Ollanta Humala, ya que se puede tener muchas críticas y discrepancias con sus ideas, pero con Keiko Fujimori se tiene discrepancias con nuestros valores y principios; y ello no por ser hija de Fujimori, sino por ser Fujimorista y por lo que representa.
Además Ollanta Humala ha dado muestra y gestos en esta segunda vuelta de enmienda y cambios y ha buscado hacer alianzas con personalidades, tiene el respaldo de partidos políticos como Acción Popular y Perú Posible y quienes lo acompañan han demostrado ser profesionales y políticos honestos, en cambio Keiko Fujimori, sigue reivindicando a su padre, sus alianzas son con líderes caudillistas, ningún partido le ha dado su respaldo y quienes la acompañan son los mismos que respaldaron al fujimontesinismo.
Finalmente en esta segunda vuelta debemos dar muestra que nuestra opción es ética y moral dando así un mensaje potente de dignidad y respeto, que implica a la vez a nuestra generación comprometernos a ser parte activa de la consolidación de nuestra democracia en el país desde los diversos roles que cada uno de nosotros venimos asumiendo. Por ello por primera vez votaré por Ollanta Humala y esperemos que de llegar al poder recuerde que tendrá a todo el país alertas con su gobierno.
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